lunes, 8 de julio de 2030

WELCOME - BIENVENIDOS


¡Bienvenido a la Asociación Dones y Talentos de León!

El objetivo general de nuestra asociación es ayudar a todas las personas que la componen en el descubrimiento de quiénes son, así como de sus habilidades, capacidades, competencias, cualidades y aptitudes; y hacerlas congruentes con una actitud positiva ante la vida de entrega para reconocer su abundancia y su aportación al establecimiento de una sociedad en armonía, paz, felicidad y amor. Trasladar este proceso de forma altruista al medio social en el que se desenvuelven sus componentes. Fomentar este intercambio con asociaciones nacionales e internacionales de similar orientación. Promover el respeto a las personas de cualquier nivel socioeconómico, cultural, sexo, idioma, religión, raza, color, opinión política, sin distinción de la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa la persona. Promover el respeto por el medio ambiente. Fomentar el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de las personas.

Con el lema: “Nadie crece más que aquel que impulsa a otros en su crecimiento”, y sustentados en las enseñanzas que nos aporta Un Curso de Milagros (UCDM), queremos, mediante cursos, reuniones, tertulias, charlas, conferencias, talleres, seminarios, puestas en común, cineforum, discoforum, etc., en las que el aprendizaje continuo y colaborativo sea su principal recurso, servir de vehículo social de intercambio y de solidaridad a todas aquellas personas que tratan de descubrirse, viéndose en los demás.

Hemos logrado en poco tiempo hacer una pequeña familia de asociados, con motivación para seguir creciendo, sin cerrar nunca las puertas a quienes no desean estar asociados y con actitud de entrega.

El importe para ser socio es de 5 euros mensuales, para poder cubrir los gastos de diversos materiales que usamos para las actividades. También se recuerda que el mínimo de tiempo asociado son tres meses y que los asociados si no van a continuar deberán comunicarlo a la Directiva antes del inicio del mes de cobros, de otra manera deberá abonar la cuota del siguiente mes en cuanto pasen los 5 primeros días.


Mediante negociación con diversas entidades, corredurías de seguros, tiendas, agencias de viajes, talleres, comercios, conseguimos descuentos para los asociados que serán expuestos en la página en su apartado correspondiente (ENLACES).

Los asociados también obtienen descuentos en tratamientos de profesionales de terapias alternativas y a través de los enlaces pertinentes en esta página, la descarga de toda la información de los cursos, talleres, etc., llevados a cabo, y otros ejercicios e informaciones (SE ENVÍA POR CORREO ELECTRÓNICO A LOS ASOCIADOS).


En la página también se comunican las fechas y lugares de los diferentes eventos (REUNIONES, FECHAS Y LUGARES).

Se encuentra siempre a disposición de los asociados el estado de las cuentas y, de forma periódica, se les trasladará la información al respecto. Se harán dos asambleas generales en el año para tratar cuantos asuntos sean de interés de los asociados y, anualmente se revisará el equipo directivo.

En la página tienes una zona de consultas donde serás contestado lo antes posible.
Te agradeceríamos dieses a conocer nuestro blog y gracias de antemano por tu visita.

Un fuerte abrazo.


El Equipo Directivo

·       PRESIDENCIA: JUAN FERNÁNDEZ QUESADA
·       VICEPRESIDENCIA: MARÍA DEL MAR VIEIRA JUAN
·       SECRETARÍA: ÁNGELES MARNE CABEZAS
·       VOCALÍA DE ECONOMÍA: CANDELAS VILLACORTA CABALLERO
·    VOCALÍA DE PROGRAMACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE EVENTOS Y ACTIVIDADES: OLVIDO ALÁEZ ESPADAS
    

miércoles, 24 de abril de 2019

COMO LA VIDA MISMA: SOBRE LAS AVES


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Los colibríes son unas minúsculas aves americanas, de colorido plumaje y largo pico, que mueven sus alas con tanta rapidez que ni se distinguen cuando están volando, y son las únicas aves capaces de volar hacia atrás. Para los mayas eran los encargados de llevar los pensamientos y deseos de los hombres de un lado para otro y, para los aztecas, los mensajeros entre los dioses y los humanos. Pero, a pesar de su belleza, la sensación que me produce ver un colibrí volando es la de fatiga: parece imposible emplear tanta energía para mantenerse en el mismo lugar o, peor, para retroceder.

Posiblemente sea porque asocio el vuelo del colibrí con el ajetreo que a veces llevamos los seres humanos, corriendo de un lado para otro, afanados como abejas obreras, sin parar, para conseguir avanzar socialmente, ganar más dinero, obtener más prestigio, cumplir con todas las obligaciones que nos autoimponemos, ser amados y aceptados... ¡Y muchas veces, para que no nos cunda nada ese pasarnos la vida nadando contra corriente y acabemos, como el colibrí, quedándonos estancados o yendo hacia atrás!

El albatros es otra ave mítica, que ha sido descrita como “la más legendaria de todas las aves”, protagonista de poemas, portadora de buenos augurios y encarnación de las almas de los marinos muertos en la mar. Y cuando contemplo el vuelo de un albatros tengo sensación muy diferente, de relajación. Parece que no hace casi esfuerzo, la mayor parte del tiempo está planeando y puede recorrer centenares de kilómetros sin aletear. Aprovecha las corrientes de aire y sus propias alas, estrechas y alargadas, se han adaptado para ser más eficientes desde el punto de vista aerodinámico.

Quizás sea mejor hacer como el albatros y servirnos del propio curso de la vida, fluyendo con ella, para avanzar más deprisa y sin tanto agobio, confiando en que sólo tenemos que aprender a ser flexibles y servirnos de la fuerza de las corrientes y los vientos, que no están bajo nuestro control, para conseguir nuestro bienestar, que sí depende de nosotros.

Pero tal vez sea una tercera ave, la paloma de Alberti, la que se equivocaba y “por ir al norte fue al sur”, la que nos dé la clave. Igual nos estamos empeñando en alcanzar ciertas metas, que no son en el fondo aquellas a las que queremos llegar. Digamos que el camino para alcanzar la felicidad o la satisfacción personal no siempre pasa por conseguir aquello que creemos que nos lo va a facilitar. Tal vez sin ese trabajo o ascenso, con esos problemas de salud o de dinero, con una pareja llena de defectos (como nosotros) o en solitario, sin que tus hijos sean los mejores de la clase… puedes ser igualmente dichoso, tal vez más que si las circunstancias fueran las que tú consideras idóneas. Porque los deseos del genio de la lámpara siempre tienen trampa: si modificamos eso que nos molesta, también cambian instantáneamente otras muchas cosas que son las que nos dan la vida. Si no encontráramos dificultades, tampoco tendríamos retos que superar; si no cometemos errores, perderíamos la oportunidad de aprender.

La única forma de avanzar sin tanto esfuerzo y en la dirección correcta que se me ocurre es la aceptación gozosa, no resignada y a regañadientes, de mí misma con mis limitaciones y posibilidades, de las otras personas con sus defectos y virtudes, de las circunstancias en las que me veo envuelta aunque sean duras, de todo. Y comprender que eso que considero adverso está ahí para enseñarme, para mostrarme el camino, que es una oportunidad para conseguir grandes beneficios para mí y para los demás. Y que si permanezco atenta y abierta a lo que me rodea, la propia corriente de la vida me mostrará la forma de sortear los escollos con los que me encuentre y me llevará en sus brazos hasta donde termina el horizonte.

Ana Cristina López Viñuela

martes, 23 de abril de 2019

EL RINCÓN DE INMA: EL TIEMPO ES UNA ETERNIDAD



Se detuvo el tiempo, los granos del reloj de arena quedaron suspendidos por un instante, dos palabras golpean su mente constantemente desde aquel día: “No sobrevivió”...

Como una pesadilla recurrente que te asalta cada noche y solo quieres despertarte y comprobar que todo sigue bien las imágenes se repiten a cámara lenta, una y otra vez, un grito desgarrado por respuesta ¡¡noooooooooo…!!  y luego, la nada, y la culpa, esa cruel voz en su interior ¿por qué no seguí hablando con ella? ¿por qué no le dije que parara? ¿por qué? ¿por qué a mí? ¿por qué a ella? ¿por qué? ¿por qué…?

Y con cada porqué los granos del reloj vuelven a caer  monótonamente, como arena movediza bajo sus pies, ya no importa la vida, la mirada se pierde, el cuerpo pesa, las ganas se van, daría su vida por un abrazo de despedida, por ver una vez más su infinita
sonrisa.

Le dice cómo tiene que vivir gente que nunca ha muerto por dentro, qué paradoja, ¡qué sabrán ellos!, lo que hagas está bien, ponerse en tu lugar resulta imposible, admirar tu fortaleza inevitable.

Le duele el alma, busca consuelo en una mano que le sujete, se toma su tiempo, porque la vida ahora es a su tiempo, es sin tiempo, tiempo de pasear, tiempo de perderse para encontrarse, tiempo de reinventarse.

Los granos del reloj siguen cayendo pero se siente más fuerte, como al principio, como cuando ella la eligió para venir a este mundo, como cuando dijo por primera vez :mamá o dio su primer paso vacilante. Seguro que se siente tan orgullosa de tí como tú aquel día.

¿Te acuerdas? Seguro que te dice de mil formas: ¡Mamá, tú puedes!

Sus corazones latieron a la vez y ahora lo vuelven a hacer, porque nunca nos vamos del todo, siempre seguimos latiendo en el corazón de los que nos querrán hasta la eternidad.

Inma Reyero de Benito

sábado, 20 de abril de 2019

EL RINCÓN DE INMA: LA ZONA DE CONFORT



Hoy  voy a hablar de la zona de confort que es esa zona en la que nunca pasa nada, menos confort hay de todo, yo le llamaría la zona de la marmota.

Durante mucho tiempo viví, mejor dicho sobreviví en ella, eso tenía ventajas: no me ponía nerviosa, no tenía que correr ningún riesgo, cero estrés. Pero como la alegría en casa del pobre dicen que dura poco enseguida empezaba a sentirme mal y a pensar que esa vida no merecía la pena y que seguramente no estaba en este mundo para aportar tan poquito.

 Un buen día abrí la ventana por aquello de ventilar y me gustó la brisa que se coló, era fresca, con olor a limpio y pensé que porqué no me podía permitir respirar ese aire puro. Decidí salir pero mi mente que ya se había acomodado en el sofá empezó a divisar peligros inminentes que amenazaban mi seguridad y me decía :¡no puedes! Y para convencerme de ello aparecía la debilidad, la rigidez, un dolor de estómago… así poco a poco me llevó a su terreno.


Tanto tiempo malviviendo dejó huella y ahora cada vez que tengo que hacer algo nuevo, por ejemplo un viaje, una  celebración … me bloqueo, no sé por donde empezar y no empiezo por ningún lado, entonces el tiempo se echa encima, me pongo nerviosa, mi mente me dice que no puedo y entro de nuevo en la espiral.

Últimamente he encontrado un truco que me funciona, poniendo de tu parte y practicando, los resultados compensan. Lo quiero compartir   por si os ayuda y también me gustaría que me dijerais otras cosas que os funcionen, si a alguien le pasa lo mismo. Lo que hago es muy sencillo, escribo lo que tengo que hacer, por ejemplo si voy a celebrar un cumpleaños anoto: regalo, ingredientes para tarta, velas, poner la mesa … y viéndolo escrito no lo veo tan inaccesible, paso a la acción , eso lo cambia todo, voy tachando, y así consigo mi objetivo, verlo escrito y fraccionado me ayuda mucho, igual os parece infantil pero me está dando buenos resultados.

 Me he perdido tantas cosas por una vocecita que me decía: no puedes, no puedes, que ahora, mientras lo escribo, le digo ¿que no puedo? ¡Mira cómo lo hago!

Inma Reyero de Benito

jueves, 18 de abril de 2019

COMO LA VIDA MISMA: LOS HOBBITS


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No es fácil imaginar que un sesudo profesor de Oxford como J. R. R. Tolkien, tan minucioso que fue capaz de crear lenguas para cada una de las razas descritas en sus obras, de forma que los topónimos, nombres propios e inscripciones que figuran en sus novelas fueran coherentes, eligiese al azar el argumento y los protagonistas de la trilogía “El Señor de los Anillos” y de “El Hobbit”.

Los hobbits son pequeños y entrañables seres, como niños, aficionados a disfrutar de los pequeños placeres, sin más ambiciones que cocinar y degustar suculentos manjares en compañía de amigos, regados con abundante cerveza y fumar una pipa como colofón. Su mejor cualidad parece ser permanecer inadvertidos e invisibles al mundo exterior, cómodos en los confines de su Comarca. Pero cuando se dan cuenta de que lo que pasa fuera de su entorno está amenazando su modo de vida y a sus seres queridos, encuentran dentro de sí el coraje para reaccionar.

Se dirían los menos indicados para luchar contra el temible Sauron y su ojo que todo lo ve, acompañado de los espectros del anillo, con ejércitos de hombres y orcos bajo sus órdenes. Parece que quienes se tendrían que enfrentar a estos impresionantes enemigos serían “los de su tamaño”: magos como Gandalf, elfos como Galadriel, reyes de los hombres como Aragorn, incluso los belicosos enanos… sin embargo, quienes desempeñaron un papel fundamental e insustituible para derrotar a Sauron fueron tres hobbits: Bilbo, Frodo y Sam, sin olvidar las hazañas de Pippin y Merry, que en momentos de dificultad fueron capaces de sobreponerse a sí mismos y de realizar lo que los demás, incluso ellos, pensaban que eran incapaces de hacer.

El poder es muy peligroso y no es garantía de no sucumbir ante el mal. Saruman era el mago más dotado, pero se convirtió en aliado de Sauron; Isildur era un gran rey de los hombres, pero se rindió al poder del anillo; y Denethor, el último de los senescales de Gondor, se volvió loco porque perdió la esperanza. Los propios reyes de los elfos: Elrond, Celeborn y Galadriel comprendieron que si unían su poder al del anillo maldito no podrían dominarse a sí mismos.

Pero quienes no tienen grandes ambiciones, como los hobbits, son inmunes a los peligros del poder e, incluso si optan por la degradación, solo son capaces de hacer el mal a pequeña escala. Por ejemplo, Gollum sobrevivió muchos años a la carga del anillo, sin tener la tentación de utilizarlo para enfrentarse a Sauron y, muy a su pesar, su aportación fue imprescindible para que fuera destruido.

¿Te sientes a veces como un hobbit, pequeño e impotente ante las grandes estructuras de poder político, económico, empresarial, publicitario, informativo… que parecen controlarlo todo? Pues recuerda que los grandes héroes a veces no son nada llamativos y que tal vez de ti dependa que se hagan realidad logros muy importantes.

No hay excusa para no hacer todo lo que uno pueda, poco o mucho, para que la justicia, la solidaridad y la verdad triunfen. Si nuestros actos están movidos por el amor y la sabiduría, nadie sabe cuál puede ser su trascendencia para el desarrollo de la Humanidad. No seamos nosotros quienes queramos poner cercas al campo y justifiquemos nuestra inacción o nuestra cobardía con la disculpa de nuestra insignificancia, porque todos tenemos nuestro papel y nadie sabrá si nos correspondía el de protagonista si nosotros mismos hemos renunciado a desempeñarlo. ¿Qué estás haciendo en tu casa, en tu trabajo, en tu ambiente, en tu ciudad… para que el mundo sea mejor? Piensa que los árboles grandes nacen de pequeñas semillas, que alguien se ha molestado en plantar y cuidar. Está en tu mano sembrar el cambio. Siéntelo, imagínalo, hazlo y compártelo.

Ana Cristina López Viñuela 

martes, 16 de abril de 2019

EL RINCÓN DE INMA: TE QUIERO TODO EL RATO



Querido hijo, igual piensas que no tiene sentido que te escriba porque vivimos juntos, pero a veces las prisas, la rutina y muchos otros motivos no nos dejan pararnos a sentir y a pensar en lo importante.

No hace falta que te diga muchas cosas… que amontone palabras desgastadas cuando tú y yo siempre nos hemos entendido con una mirada.

Te quiero como cuando dormíamos los cuatro juntos y me hacías dibujos en la espalda, como cuando imitabas a Amador, al tío la vara o el “díselo papi”...

Llegué a desesperar, a querer zarandearte para que volvieras, no entendía qué estaba haciendo tan mal, un día cuando creí que no podía más y me culpaba por no haber sabido ser la madre que necesitabas me dijeron que si tiraba la toalla todos mis miedos sobre tu futuro se cumplirían.

No sabía por dónde empezar pero cuando tienes un porqué siempre aparece el como.

De aquella no sabía que todo pasa, que el  más potente de los antídotos contra el miedo es el amor  y que el futuro no existe, sólo podemos actuar en el presente, ignoraba también que las cosas son como son y no como nos gustaría que fueran y tantas y tantas frases que empezarían a cambiar nuestro caótico día a día.

Qué equivocada vivía, qué gran lección me tenía preparada la vida, quien me iba a decir que acabaría dándote las gracias por enseñarme tantas cosas.

Me encanta que hayas vuelto a sonreir , disfruto con nuestras charlas  sobre cualquier tema, eres rápido, con  un gran sentido del humor, siempre quieres llevarme a tu terreno como buen adolescente, todavía no comprendes que la veteranía es un grado, lo que siento cuando me abrazas me daría para escribir un libro, en blanco, eso sí, porque no hay palabras.

Siempre voy a estar, como cuando me tirabas de la camiseta porque el “tirorón” se quería comer a Nemo, pero sólo puedo ser tu apoyo, el dueño de tu vida eres tú.

Tendrás que tomar tus propias decisiones y si alguna vez dudas aquí estoy, como siempre. Prometo escucharte  y respetar lo que sientas en cada momento.

 Cuando quieras algo pídelo, a veces te dirán que no, pero eso también forma parte de la vida…

… y pase lo que pase recuerda que te quiero todo el rato y que te quiero feliz.

Inma Reyero de Benito

jueves, 11 de abril de 2019

COMO LA VIDA MISMA: SER COMO NIÑOS


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El otro domingo me quedé hasta las “taitantas” de la noche viendo Prodigios, un programa de televisión donde compiten niños talentosos de toda España en las categorías de canto, instrumento y danza. Dejando a un lado los horarios de programación, que parecen diseñados por algún enemigo de los que necesitamos dormir ocho horas para estar operativos al día siguiente, tema que requiere otro artículo, me suelen atraer los concursos infantiles, excepto los que se empeñan en convertir a los niños en adultos en miniatura, que me repelen bastante. Me gustan porque he comprobado que, ya se trate de cocinar, de cantar o de bailar, todos estos programas presentan algunas características comunes.

La primera de ellas es la naturalidad, la alegría, la pasión, la constancia y la laboriosidad de los chavales, que se enfrentan a los retos sin miedo al fracaso, convencidos de que son capaces de resolver cualquier situación que se les presente igual o mejor que otro, si lo desean con intensidad y se esfuerzan por lograrlo. Se toman los concursos como lo que son: juegos, y así es como deberíamos plantearnos la vida los adultos, sin tanta seriedad impostada. Como no ven los límites, están listos para superarlos. Y no se desaniman, porque si ayer les salió algo mal, hoy no va a pasar de nuevo, porque han aprendido de su error y lo van a conseguir.

También llama la atención el comportamiento colaborativo de los chicos y chicas entre ellos, pues no envidian el éxito de sus compañeros, sino que lo asumen como propio. Sienten el dolor del fracaso y lo expresan libremente, con lágrimas. Pero son capaces de decir, como un concursante de Prodigios, que se alegraba de que su rival en el duelo pasase a las semifinales, aunque eso significaba que él se quedaba fuera. Y lo dicen de verdad, no es una maniobra para ganarse al público, como se comprueba en la forma en que se felicitan o se consuelan con todo el corazón.

Otra característica es la actitud de los jueces, que aunque sean sinceros y exigentes, hacen más hincapié en lo positivo que en lo negativo, señalando los aciertos, la buena disposición al trabajo, el potencial expresado… Todo ello brilla por su ausencia en los realities en los que participan adultos, donde los jueces son implacables y tajantes, rozando la crueldad. Aunque también es cierto que los concursantes adultos muchas veces intentan justificar lo injustificable, se enfrentan a los jurados y a los compañeros, no admiten sus errores y se enfadan si no reciben un reconocimiento que ni su esfuerzo ni sus resultados merecen. Pero, aun así, sigo pensando que se atrapan más moscas con miel que con vinagre…

¿Cómo llegó el niño sincero, abierto y confiado que éramos a convertirse en un adulto manipulador, egoísta, caprichoso?

Con cada año cumplido y con el constante adoctrinamiento de los mayores, que todo lo saben, hemos aprendido a poner etiquetas a lo que nos rodea, a distinguir “lo mío” de lo de los otros, a clasificar al género humano en “amigos” y “enemigos”, a rechazar y temer “lo diferente”. Empezamos a desconfiar de las personas en cuanto experimentamos el dolor y la decepción. Sentimos la necesidad de protegernos, y aprendimos a disimular y mentir para intentar ser aceptados y queridos, y a actuar “a la defensiva”. Nos alejamos de nosotros mismos porque “lo maduro” es vivir en el “mundo real”, donde tenemos que competir para conseguir todo lo que deseamos, porque para “tener” algo (¡hasta la razón!) se lo he de quitar a otro.

Los niños tienen mucho que enseñarnos, porque los mayores hemos olvidado lo que es divertirnos en el trabajo, aceptar tal cual son a las personas que nos rodean sin plantearnos siquiera no hacerlo, expresar las emociones con naturalidad, no tener miedo al fracaso, confiar en la buena voluntad de los demás, buscar nuestros objetivos sin perjudicar a nadie…

Tenemos la tendencia a pensar que los niños son tontos y “no entienden”, pero es todo lo contrario. Cazan al vuelo nuestras mentiras e inseguridades, nos aman cuando no lo merecemos y dan siempre lo mejor de sí mismos. Tal vez los “listillos” tengamos que “desaprender” y volver a las sensaciones de la infancia, porque el mundo que nos hemos construido los “maduros” e “inteligentes” adultos es invivible, lleno de crueldad, movido por el interés y ajeno a la solidaridad. 

Cuando Jesús dijo que el reino de los cielos es para los que son como niños, pienso que se refería a que el paraíso en la tierra consiste en recuperar la inocencia y, con ella, comprender que la vida puede ser (y, de hecho, es, si no nos empeñamos en estropearla) un entorno amoroso y bello, en el que solo hemos de aprender a movernos libremente, como un pez en el agua, para ser felices.

Ana Cristina López Viñuela

domingo, 7 de abril de 2019

EL RINCÓN DE INMA: CREAS LO QUE CREES



Esta semana dediqué una mañana a leer la materia que habíamos visto en Ley de Atracción y estuve redactado mis propios apuntes, sacando decretos de Internet,  ya sabéis, que si aquí y ahora decido ser feliz, que si sólo atraigo circunstancias beneficiosas para mí y los que me rodean y bla bla bla… Estos temas me interesan y notaba que tenía una vibración positiva bastante alta.

Fue pasando el día y por la tarde entré en la biblioteca. Voy de vez en cuando, sin ningún criterio, llevaba bastante tiempo con el mismo resultado, nulo, intentando encontrar a través de la consulta en el ordenador un libro que me interesaba. Y, aunque avancé un poco más que en otras ocasiones, una vez más, mi búsqueda no tuvo éxito.

Fui a la estantería con la idea de encontrarlo por mi misma ¡para eso estaba a tope! Empiezo a mirar pensando que tenía que ser fácil, tengo que buscar DY, había hecho este proceso más de una docena de veces, sin conseguirlo , igual iba pensando que era un desastre y que nunca encontraría un libro por mi misma, quién sabe. El caso es que este día y sin ningún esfuerzo miro, veo D, digo vale, por aquí tiene que ser… DY!!! y delante de mí dos libros del autor que estaba buscando.

Mi cara era la misma que si hubiera visto un fantasma, miré a los lados y todo por si había una cámara oculta y aparecía alguien con un ramo de flores ¡hubiera sido perfecto ya!

¿Metafísica? ¿Ley de atracción? ¿Milagro? ¿Pensamiento positivo? También puedes pensar que fue casualidad, pero después de meses haciendo lo mismo ¿justo se da la casualidad ese día?

Juan siempre dice que entre ser creyente o no serlo elijamos serlo. Para creer tienes que eliminar las dudas porque tienes que confiar en algo que no puedes ver y para eliminar las dudas tienes que revisar tus pensamientos irracionales y creencias limitantes, sustituir los yo soy así, no puedo, tengo que, haga lo que haga no sirve de nada … por otras ideas más positivas y racionales, así aumentarás la vibración y lo que deseas en tu vida aparecerá.

También puedes elegir seguir como hasta ahora pero entonces no te quejes ni pongas excusas. Yo he decidido pensar que mi mente es un cheque en blanco que crea lo que cree.

   “Si la única oración que dices en toda tu vida es GRACIAS, será suficiente”.
                         Meister Eckhart.
              
Inma Reyero de Benito