lunes, 8 de julio de 2030

WELCOME - BIENVENIDOS


¡Bienvenido a la Asociación Dones y Talentos de León!

El objetivo general de nuestra asociación es ayudar a todas las personas que la componen en el descubrimiento de quiénes son, así como de sus habilidades, capacidades, competencias, cualidades y aptitudes; y hacerlas congruentes con una actitud positiva ante la vida de entrega para reconocer su abundancia y su aportación al establecimiento de una sociedad en armonía, paz, felicidad y amor. Trasladar este proceso de forma altruista al medio social en el que se desenvuelven sus componentes. Fomentar este intercambio con asociaciones nacionales e internacionales de similar orientación. Promover el respeto a las personas de cualquier nivel socioeconómico, cultural, sexo, idioma, religión, raza, color, opinión política, sin distinción de la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa la persona. Promover el respeto por el medio ambiente. Fomentar el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de las personas.

Con el lema: “Nadie crece más que aquel que impulsa a otros en su crecimiento”, y sustentados en las enseñanzas que nos aporta Un Curso de Milagros (UCDM), queremos, mediante cursos, reuniones, tertulias, charlas, conferencias, talleres, seminarios, puestas en común, cineforum, discoforum, etc., en las que el aprendizaje continuo y colaborativo sea su principal recurso, servir de vehículo social de intercambio y de solidaridad a todas aquellas personas que tratan de descubrirse, viéndose en los demás.

Hemos logrado en poco tiempo hacer una pequeña familia de asociados, con motivación para seguir creciendo, sin cerrar nunca las puertas a quienes no desean estar asociados y con actitud de entrega.

El importe para ser socio es simbólico, 3 euros mensuales, para poder cubrir los gastos de diversos materiales que usamos para las actividades.

Mediante negociación con diversas entidades, corredurías de seguros, tiendas, agencias de viajes, talleres, comercios, conseguimos descuentos para los asociados que serán expuestos en la página en su apartado correspondiente (ENLACES).

Los asociados también obtienen descuentos en tratamientos de profesionales de terapias alternativas y a través de los enlaces pertinentes en esta página, la descarga de toda la información de los cursos, talleres, etc., llevados a cabo, y otros ejercicios e informaciones (SE ENVÍA POR CORREO ELECTRÓNICO A LOS ASOCIADOS).


En la página también se comunican las fechas y lugares de los diferentes eventos (REUNIONES, FECHAS Y LUGARES).

Se encuentra siempre a disposición de los asociados el estado de las cuentas y, de forma periódica, se les trasladará la información al respecto. Se harán dos asambleas generales en el año para tratar cuantos asuntos sean de interés de los asociados y, anualmente se revisará el equipo directivo.

En la página tienes una zona de consultas donde serás contestado lo antes posible.
Te agradeceríamos dieses a conocer nuestro blog y gracias de antemano por tu visita.

Un fuerte abrazo.


El Equipo Directivo




EQUIPO DIRECTIVO ASOCIACIÓN DONES Y TALENTOS DE LEÓN
PRESIDENTE JUAN FERNÁNDEZ QUESADA
VICEPRESIDENTE JOSÉ MANUEL DÍEZ DÍEZ
SECRETARÍA MIRIAM ARIZAGA FERNÁNDEZ
ÁREA DE ADMINISTRACIÓN FRANCISCO JAVIER ÁLVAREZ DÍEZ
ÁREA ECONÓMICA E INVENTARIAL MARÍA DEL CARMEN VILLAVERDE PÉREZ
ÁREA ECONÓMICA E INVENTARIAL JUAN ANTONIO CORRALES SÁNCHEZ
ÁREA ECONÓMICA E INVENTARIAL MARÍA DE LOS ÁNGELES MARNE CABEZAS
ÁREA DE PROGRAMACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE EVENTOS Y ACTIVIDADES JAVIER MATILLA DOMÍNGUEZ
ÁREA DE PROGRAMACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE EVENTOS Y ACTIVIDADES ROCÍO FERNÁNDEZ FEBRERO
ÁREA DE PROGRAMACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE EVENTOS Y ACTIVIDADES FLORA VALLE FLÓREZ


jueves, 16 de marzo de 2017

EL HOMBRE DE LAS SIETE MÁSCARAS

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Si no quieres pasar muchos años de tu vida limpiando tu basura interior, empieza por no ir llenando la bolsa. Como decía Robert Bly: “Hasta los treinta años nos pasamos la mayor parte de nuestro tiempo decidiendo qué aspectos de nosotros mismos vamos a arrojar a nuestro saco de desperdicios; después nos pasamos el resto de nuestra vida intentando retirarlos de él”.

Cuenta Veronique Tadjo, una escritora de Costa de Marfil, la historia del hombre de las siete máscaras:

El cuento nos dice, de forma simbólica, la diferencia entre el llamado yo social, y el tesoro que se esconde en la sombra. Traer a nuestro consciente zonas olvidadas, forma parte de lo que trabajamos en psicoterapia.

Cuentan que en un tiempo y lugar inciertos, vivía un hombre que creía ser feliz con sus siete máscaras. Una máscara para cada uno de los siete días de la semana.


Cada mañana, cuando salía a trabajar, cubría y (creía que) protegía su rostro con una máscara. Al regresar a casa, descubría su rostro antes de acostarse. Era tal su convicción que ni siquiera sabía por qué lo hacía, incluso para cada día festivo tenía caretas especiales.

Una noche, mientras dormía, un ladrón entró en su casa y se llevó todas sus máscaras. Por la mañana, al darse cuenta del robo, se desesperó y se lanzó a buscar denodadamente dónde habían podido ir a parar sus máscaras. Anduvo horas y días recorriendo la ciudad, buscando por los bajos fondos, denunciando a distintas autoridades… pero el ladrón y sus máscaras no aparecían, de hecho no aparecieron nunca.

Un día, desesperado ya de tanto buscar, se dejó caer en el suelo y lloró desconsoladamente, como cuando era niño. Una mujer que pasaba por allí, se detuvo, le miró a los ojos y le preguntó:
– ¿Por qué lloras así?

El hombre, durante unos segundos, quedó aturdido ante esa presencia. Sus ojos profundos le resultaban familiares y lejanos a la vez.
– Un ladrón me ha robado mi bien más preciado, mis máscaras, y sin ellas mi rostro queda expuesto y tengo miedo, me siento débil y vulnerable.

Ella le respondió:
– Consuélate, mírame bien, yo nunca llevé máscaras, tengo tu edad y vivo feliz.

Él la miró largamente, era una mujer de una belleza profunda, le recordaba algo… pero no sabía qué.
Ella se inclinó, enjugó sus lágrimas y le dio un beso en la mejilla. Por primera vez en su vida, aquel hombre, sintió la dulzura de una caricia en su rostro.

¿Cómo se forma la persona?
Decía Jung que el componente esencial de la personalidad era el ego ideal. Los esfuerzos que desplegamos desde nuestra infancia para adaptarnos a las normas sociales y morales, son el yo social que conforman el concepto de persona. La persona echa fuera de la conciencia todos los elementos juzgados como inaceptables por el entorno del individuo, bien sean emociones, actitudes, conductas, creencias, pensamientos, rasgos de carácter, etc. Esto es lo que produce en el inconsciente lo que ya he comentado como “sombra”.

Así pues, los conceptos de “persona” y “sombra” son como en la moneda, el anverso y el reverso de la misma.

En el teatro griego los actores llevaban máscaras en sus actuaciones y la palabra latina “persona” viene de “per sonare” que significa “resonar a través de”. Es decir, la máscara les servía a los actores tanto para proyectar su voz, como ilustrar el carácter o la personalidad del personaje que se interpretaba. Así se interpretaba a una persona celosa, avariciosa, buena, honrada, servicial, etc. La máscara entonces daba un carácter universal al personaje, pues no variaba su faz.

Así pues, todo desarrollo de la persona conlleva un conflicto, ya que el individuo tiene que dejar su yo íntimo, su identidad real, para desempeñar uno o varios papeles que le son impuestos. Esta oposición entre el yo íntimo y el yo social es el conflicto que solemos vivir los seres humanos, más agudizados en unos que en otros. El yo íntimo suele perder terreno a favor del yo persona adaptado al medio social. Entonces el gran dilema personal está siempre en cuidar el desarrollo de tu yo íntimo, adaptándote al tu medio social. Es como también decía uno de los padres de la psicología humanística, Carl Rogers, de buscar nuestra congruencia o equilibrio.

Así pues, debe quedar claro que para construir un yo social es necesario crear una sombra. Esto es como el trabajo de la crisálida para transformarse en mariposa, el tránsito, el esfuerzo, el dolor, la adversidad, debe realizarlo, para fortalecer sus alas. Los tránsitos posteriores con devenires adversos, nos siguen dando la oportunidad de crecer. Cada adversidad, trae un don consigo. Esto no significa que en la educación de los niños haya que hacer que el niño reprima sus emociones y sentimientos, pero sí marcar límites a conductas que puedan producir efectos adversos en los demás, en el medio y en sí mismos, y enseñarle a que canalice sus emociones de forma adecuada y constructiva.

Espero haya sido de tu agrado esta lectura.

Y, por favor compártela con tus conocidos.

Gracias.

Un abrazo.

Juan Fernández Quesada. 

viernes, 10 de marzo de 2017

LAS FORMAS DE LA SOMBRA

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Según el material que rechazamos, podemos decir que hay una sombra negra y otra blanca. El instinto sexual y el agresivo estarán en la SOMBRA NEGRA. Es más típico en personas que han tenido educaciones pulcras, rectas. La sombra se rebela en este caso ante esas normas rígidas que fueron impuestas. Hay envidias, celos, deseos de dominio, sexualidad desorganizada.

La SOMBRA BLANCA es distinta viene de un desarrollo incompleto, un rechazo de una tendencia virtuosa o espiritual. En este caso la sombra está compuesta por lo opuesto a lo que fue impuesto como norma en origen. Un chico pandillero al que le habían enseñando a no respetar las normas, se le impuso rechazar toda disciplina, en su sombra blanca el deseo era observar esa disciplina. En estas personas, en momentos determinados, a solas, o en momentos de descontrol exhiben conductas virtuosas.

También existen formas categorizadas por los medios que las han generado. Así existe la SOMBRA FAMILIAR. Las familias, además de transmitir creencias y valores positivos, también transmiten rechazos colectivos. Un suceso trágico familiar, por ejemplo un suicidio, se puede convertir en una especie de mito o estigma. Se dan secretos que se llevan como carga. Todos estos secretos, estigmas y traumas se suelen reproducir en las siguientes generaciones. Los programas grabados en el inconsciente se transmiten a los descendientes. Por ejemplo, en una familia que manifestaba una obsesión con conducir, por la posibilidad de tener un impacto, había ocurrido un accidente muy trágico de los bisabuelos que se mantenía oculto.

Algunos de los mandados familiares son:
·        No seas tú mismo (o natural).
·        No existas (vive en un segundo plano).
·        No crezcas (no evoluciones).
·        No triunfes.
·        No tengas salud.
·        No pienses.
·        No sientas.
·        No te comprometas.
·        No intimes.
·        No seas abierto.
·        No hables (o no te expreses).
·        …………

A veces la sombra familiar se concentra en uno de los miembros de la familia (el chivo expiatorio). Es el “malo” de la familia, que tiene como misión asegurar el equilibrio familiar. El resto viven como víctimas para recibir alabanzas o sentimientos de pena del entorno por “haber tenido tan mala suerte”. Abraham Maslow en uno de sus escritos hablaba de cómo una familia mantenía a uno de los hijos enfermo para centrar todos sus cuidados y atenciones en él y, de esta forma, el resto de familiares eludían o evadían mirarse entre ellos y así aliviar los posibles conflictos. Un muchacho irresponsable e inmaduro puede dejar ver la rigidez y excesiva seriedad de la familia.

LA SOMBRA COMUNITARIA. En una comunidad determinada, las prohibiciones y tabúes impuestos por los líderes dejan una sombra que perseguirá a sus miembros. En comunidades religiosas, en centros de formación militar rígidos o estrictos, cualquier comportamiento que pudiera indicar una desviación sexual, era perseguido de forma tajante. Las atenciones entonces hacia otros valores o aspectos positivos eran mínimos comparados con las atenciones hacia estos tipos de señales, lo que, por lo tanto, llevaba a que se pudiese dar más de ello, como también manifiesta la Ley de Atracción. Cuanta más atención manifestamos hacia algo, más se dará ese algo. Todo a lo que prestamos atención se manifiesta más.

LA SOMBRA NACIONAL. Un país que no quiere ver sus defectos o deficiencias proyectará más y más estas deficiencias sobre los países que les rodean. Como en los casos individuales, solo el intercambio nos permite ver y reconocer nuestros propios errores. Cuando determinados países comienzan a entrar en descalificaciones y envidias sobre otros países, sólo manifiestan sus propias sombras.

Antaño, los bufones en las cortes representaban esas partes oscuras que se pretendían ocultar. Hoy día son los cómicos los que nos ponen en evidencia nuestras miserias.

Espero haya sido de tu agrado.

Un abrazo.

Juan Fernández Quesada. 


sábado, 4 de marzo de 2017

EL SUEÑO DE CARL JUNG SOBRE SU SOMBRA

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“Tuve un sueño que me asustó y me animó a la vez. Era de noche, y me encontraba en un lugar desconocido. Avanzaba con dificultad contra un fuerte viento. Una densa bruma lo cubría todo. En mis manos en forma de copa, tenía una débil luz que amenazaba con extinguirse a cada momento. Mi vida dependía de esta débil luz, que yo protegía preciosamente. De pronto, tuve la impresión de que algo avanzaba detrás de mí. Miré hacia atrás y percibí la forma gigantesca de un ser que me seguía. Pero, al mismo tiempo, fui consciente de que, a pesar de mi terror, debía proteger mi luz a través de las tinieblas y contra el viento. Al despertarme, me di cuenta de que la forma monstruosa era mi sombra, formada por la pequeña llama que tenía encendida en medio de la tormenta. Sabía también que esta frágil luz era mi conciencia, la única luz que poseía. Enfrentada al poder de las tinieblas, era una luz, mi única luz”.

Jung que se había formado en el psicoanálisis de Freud sabía, según la teoría de su maestro, de la existencia del inconsciente, de ese mundo rechazado, pero en sus investigaciones descubrió otro inconsciente, EL INCONSCIENTE COLECTIVO. Un inconsciente más profundo, una memoria común a toda la humanidad. Unos programas forjados desde el pasado a los que denominó “arquetipos”, programas existentes en todas las civilizaciones y culturas y la sombra era uno de esos arquetipos fundamentales. Este planteamiento del inconsciente colectivo fue lo que llevó a la ruptura entre Freud y Jung.

La sombra, según Jung, es la representación de un conjunto de complejos y energías rechazadas que en psicoanálisis se denominaba “el Ello”. Otras formas de denominar a la sombra han sido “el sí mismo reprimido”, “el alter ego”, “el lado sombrío de sí mismo”, “el sí mismo alienado”, “la personalidad inferior”. Pero el propio Jung en 1917 definió la sombra como EL OTRO EN NOSOTROS. Es “el lado negativo de la personalidad” o la suma de todas las cualidades desagradables que odiamos u ocultamos, las funciones deficientemente desarrolladas y el contenido del inconsciente personal.

Como Jung decía, el yo consciente (la luz) produce un área inconsciente, la sombra de uno mismo.

La sombra suele ser percibida antes por los demás que por nosotros mismos. También, la sombra que durante el día se muestra más pequeña por el ángulo de incidencia del sol, por la noche se hace grande, e incluso, dormidos, invade todo el espacio. Así, si reprimimos un deseo durante el día, en la noche, en sueños aparece nítidamente lo reprimido. Simbólicamente, aparecerán esos deseos como amenazantes, deformados, transfigurados. Un jefe puede tener forma de tirano o de verdugo; una madre puede tener forma de bruja, de serpiente; etc. Aquellos que se libran de las apariencias, se dice que suelen soñar menos.

Hay expresiones en el lenguaje coloquial que guardan relación con estos conceptos. Así, por ejemplo podemos decir: “Esta persona tiene miedo hasta de su sombra”. En una persona puntillosa o celosa se habla de “todo le hace sombra”.

El próximo día seguiremos hablando de la sombra.


Espero haya sido de tu agrado.

Un abrazo.
Juan Fernández Quesada.

viernes, 3 de marzo de 2017

LA SOMBRA Y EL CRECIMIENTO ESPIRITUAL

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Un día los discípulos preguntaron a Jesucristo: “¿Qué camino debemos tomar para entrar decididamente en la vida espiritual?”, y Jesucristo respondió: “Aprended primero a superar vuestros miedos”.

Carl Jung había mencionado en sus escritos lo mismo: “Encontrad aquello que una persona teme más, y sabréis de qué estará hecha su próxima etapa de crecimiento”.

Por lo tanto, para avanzar en nuestro crecimiento hay que empezar por la tarea de ver nuestros miedos, nuestros defectos, nuestras repugnancias, nuestras antipatías, nuestras reacciones desorbitadas, nuestras frustraciones, nuestras culpabilidades, nuestras limitaciones.

Sin aceptación meterse en una vida espiritual es caminar en zona de desequilibrios, de desestabilidades. Por eso, Un Curso de Milagros (UCDM) nos habla de llegar a una percepción verdadera, a una mente recta.

Si queremos llegar a una verdadera espiritualidad, hay que empezar a conocerse a sí mismo. Como UCDM dice tienes que saber cuál es tu identidad.

Raras son las personas que se sienten realizadas. Un gran porcentaje de seres solo ven frustraciones y, entonces, en nuestro avanzar por la vida con esa insatisfacción, nos lleva a pensar si eso va a ser todo y, por lo tanto, qué sentido tiene vivir.

Hay algunos que se dedican a cambiarse externamente. Mucho deporte, mucho maquillaje, muchas ropas, EN EL FONDO MUCHAS CARETAS. No somos conscientes que la labor principal está dentro de nosotros y no fuera, y, cuando cambias por dentro, lo exterior viene por añadidura. Es en nuestra sombra donde está todo lo que queda de nosotros por sacar, es dónde están nuestras verdaderas potencialidades y, esas potencialidades son las que nos harán crecer espiritualmente, porque en la sombra es dónde está la conexión con lo infinito.

Espero esta lectura haya sido de tu agrado. Compártela. Gracias.

Un abrazo.

Juan Fernández Quesada.



jueves, 23 de febrero de 2017

DESCUBRIENDO NUESTRO MUNDO SOMBRÍO

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La mayoría de las dependencias son un problema de nuestra sombra, es una búsqueda desorganizada de nuestra parte oscura. Creer que el alcohol, internet, las drogas, el sexo, etc.,  es malo, es una forma infantil de achacar la culpa (mejor responsabilidad) a aspectos externos, quitándonos responsabilidades a nosotros mismos. En todo conflicto debe haber un proceso integrador entre nuestra parte inconsciente y nuestra parte consciente. Nuestra parte equilibrada con alguna de las dependencias, tiene que reencontrarse con nuestra parte adictiva inconsciente.

En nuestra sombra también encontramos nuestras creatividades, potencialidades ocultas. Cuando las incorporamos al consciente, aflora una vitalidad intensa y contamina de inspiración nuestra vida de forma general.

Una falta de incorporación de nuestras zonas, que hemos catalogado como “oscuras”, en nuestra vida, rechazándolas, en lugar de aceptándolas forzará a que se produzcan proyecciones sobre los demás, provocando una falta de percepción real. Cualidades y aspectos que hemos rechazado serán atribuidos a otros (lo que Jung denominaba “máscaras”). De esta forma lo que vamos haciendo es despreciar, temer o idealizar a otros. Esas proyecciones serán nuestros propios miedos. De ahí, podemos entender que una persona en conflicto estará luchando contra sí mismo constantemente. Las luchas contra otros, son luchas personales.

Cuando proyectamos nuestros defectos o debilidades sobre los demás, esos otros se convierten en “insoportables” “en desagradables”. De ahí que una buena forma de identificar nuestros miedos es prestando atención a nuestras reacciones desorbitadas hacia otros.

Jung consideraba que tomar conciencia de estas proyecciones sobre los demás y la acogida hacia uno mismo producía una mejora de las relaciones interpersonales y un beneficio a toda la sociedad. QUIEN REINTEGRA SU SOMBRA AYUDA AL MUNDO.

Decía Jung: “La sombra es un problema moral que desafía al conjunto del ego de la personalidad. Porque nadie puede llegar a ser consciente de la sombra sin realizar un esfuerzo moral considerable. Llegar a ser consciente implica reconocer como presentes y actuales los lados sombríos de la persona”.

Un discípulo de Jung, Erich Neumann, decía que la conciencia moral, en los estadios primeros es una simple obediencia a las reglas y códigos morales transmitidos por el entorno y de forma más explícita por la familia. Pero todo sujeto tiene que avanzar en esta conciencia moral, porque todo este conjunto de normas morales favorece un tipo de comportamientos en detrimento de otros.  Por ejemplo, la sociedad capitalista en la que vivimos fomenta la competitividad, el individualismo, la ley del más fuerte, en detrimento de un tipo de sociedad comunitaria. Pero si prestamos atención al mundo de los animales, son los seres que viven en comunidad o con un gran sentido de ésta, los que sobreviven mejor. No tiene sentido que tengamos un cerebro con una gran capacidad verbal, COMUNICADORA (para interrelacionarnos) y no tengamos un modelo más comunitario que individual de vida. Es decir, esa conciencia moral va en contra de la propia identidad del sujeto.


Estas concepciones tan desarraigadas de lo que el ser es producen unas erróneas conciencias morales. Tenemos un buen ejemplo con el conflicto judío con su ley del talión del “ojo por ojo y diente por diente”, que como decía Ghandi: “Seguid así y tendréis un mundo sin ojos y sin dientes”. Estas concepciones morales tienen mucho que ver en el tipo de sombra formada, con prejuicios morales rígidos, descalificaciones, en síntesis un mundo dividido en “buenos” y “malos”. 

Espero que la lectura haya sido de tu agrado.

Un abrazo.

Juan Fernández Quesada.

jueves, 16 de febrero de 2017

NUESTRA SOMBRA

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Carl Jung: “No es mirando a la luz como se vuelve uno luminoso, sino hundiéndose en la oscuridad. Pero esta labor es a menudo desagradable y, por lo tanto, impopular”.

Un sábado, el hijo de un rabino fue a rezar a una sinagoga diferente de la de su padre. Cuando volvió, su padre, el rabino, inmediatamente le preguntó: “¿Has aprendido algo nuevo?”. A lo que el hijo respondió: “Sí, padre”. Ante esta contestación escueta, el padre un poco picado en su orgullo reiteró: “¿Qué te enseñaron?”. El hijo contestó: “Ama a tu enemigo”. Y el rabino le replicó: “Predican lo mismo que predico yo y, por lo tanto, ¿cómo dices que has aprendido algo nuevo?”. Y el hijo respondió: “Me enseñaron a amar al enemigo que habita en mí, mientras yo me encarnizo en combatirlo”.

Según Jung, la SOMBRA es todo lo que hemos enviado a nuestro inconsciente en aquellas etapas en las que hemos temido ser rechazados por las personas que considerábamos importantes en nuestras vidas. Teníamos miedo a perder su afecto, quizás decepcionándolas, creándoles un dolor por un comportamiento que no les gustaba, siendo de una manera o de alguna forma que no les agradaba. Tiene mucho que ver con la creencia irracional de “para una persona existe una necesidad absoluta de cariño y aprobación de sus semejantes, familia y amigos”. De esta manera tratábamos de mostrarnos amables, educados, considerados, casi perfectos, consecuentes y quitando de nuestro comportamiento cualquier atisbo de aquello que pudiese parecer vergonzoso, reprobable, inadecuado, desviado, etc.

BIEN VISTO
MAL VISTO
Ser servicial
Pensar en uno mismo
Obedecer
Afirmarse a uno mismo
Ser dulce
Enfadarse o irritarse
Disimular una inclinación sexual
Manifestar una inclinación sexual
Decir por favor y gracias siempre
No decir por favor o gracias en todo momento y situación
Cuidar de tus familiares cuando sean mayores
Pensar en ti mismo en lugar de primero en el cuidado de tus padres
Mantener una imagen de una familia respetable, a pesar de no serlo
Cortar con la familia cuando consideras que te impide vivir lo que quieres vivir
Hay que tener más y más
Conformarte con lo que tienes
Tener pareja
No tener pareja
Pon aquí las normas que te inculcaron en tu pasado y lo que te dijeron que tenías que hacer………….
………………………………..

En la sombra están todas aquellas represiones y rechazos sentidos que se convierte en una energía psíquica interna comprimida, pero viva y activa.

En esa sombra encontramos aspectos infantiles del ser, apegos, síntomas neuróticos, pero también los dones y talentos que no hemos podido desarrollar. Ahí, en esa sombra está nuestra creatividad, por ello hay una fuerza vital inconmensurable. Por supuesto es una parte de nosotros no trabajada, no cultivada, que está en estado puro, pero que exige ser reconocida y desarrollada, de ahí nuestra insatisfacción cuando no hemos podido ser lo que queríamos naturalmente ser. Por eso, he dicho al principio que es una parte de nosotros a acoger para que afloren nuestras riquezas, nuestras potencialidades internas. Hay que reintegrar estas zonas ocultas del sujeto al Yo consciente para mejorar psicológicamente y socialmente, y, también en los ámbitos moral y espiritual.

En el templo de Delfos hay inscrita una frase que dice: “Conócete a ti mismo”. Pues tenemos una tarea pendiente, que es conocer esta parte tan importante de nosotros. Jung decía que quien rehúsa integrar su sombra, tendrá desequilibrios de todo tipo.

No odies tus partes oscuras, aprende a aceptarlas y a amarlas, e integrarlas en tu yo consciente, porque son parte de ti.

Espero la lectura haya sido de tu agrado.

Un abrazo.

Juan Fernández Quesada.

jueves, 9 de febrero de 2017

LAS ETIQUETAS, EL MAL QUE NOS DEJA SIN PAZ

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Es una barbaridad ir poniendo etiquetas y calificativos a las personas. Las personas son más que sus pensamientos, conductas, sentimientos, actitudes, sensaciones, etc. Una etiqueta se puede usar de forma situacional (en relación a un espacio y tiempo) para lo que emitimos en un momento determinado, pero no para la persona. Si yo actúo en algún momento torpemente no significa que yo sea torpe, porque si me etiqueto o me etiquetan de torpe, significaría que yo tendría una esencia de torpeza y, por lo tanto, todas mis emisiones serían o estarían contaminadas de dicha torpeza.

Pues lo mismo ocurre con las etiquetas diagnósticas. Muchos profesionales de la psicología estamos en contra de ir poniendo etiquetas diagnósticas a las personas. Una vez que un profesional carga una etiqueta diagnóstica a una persona no sabe el daño que le está haciendo, porque esa persona es muy posible que a partir de ese momento crea que siempre su vida será así y que ya no se podrá liberar de ello. Es como cuando de pequeños nos decían que éramos tímidos, por ejemplo, y a los cincuenta años sigues deambulando por la vida con tu complejo de timidez. ¡Ya está bien! Usted se puede liberar de esas cargas porque usted es un ser hecho perfecto con unas fortalezas increíbles para liberarse de todo lo que le han dicho. Los profesionales estamos para liberar a las personas de sus cargas, para hacer que los seres humanos descubran lo grandioso que hay en ellos, no para poner una losa sobre sus espaldas.

Claro está, en este sistema social que tenemos, interesa mucho que las personas sean “enfermas” de por vida (no que vivan un momento determinado de sus vidas con dificultad, que no es lo mismo), porque de esta forma venderemos muchos fármacos, ganaremos mucho dinero con psicoterapias larguísimas y costosas, y seguiremos teniendo mucho poder ante los demás, porque somos los que “sabemos” y los otros son unos “pardillos”.

Pues bien, algunas creencias por parte de personas e instituciones, hacen perdurar estos programas sociales y encorsetan a las personas. Un día escuchando a una de las personas que más saben en el mundo de drogas, Antonio Escohotado, decía que las personas que tienen problemas con las drogas tienen un problema de autocontrol. Es decir, que si tienen problemas con las drogas y quitásemos las drogas de la faz de la tierra, se engancharían a otros tipos de drogas: alcohol, internet, sexo, juego, etc.

Si usted ha visto o leído, alguna vez, sobre el experimento de la golosina (véalo en este enlace: https://www.youtube.com/watch?v=9a85QTcqJ8M ), las personas que son capaces de posponer los estímulos o las gratificaciones inmediatas, tienen más probabilidades de obtener éxito en la mayoría de las actividades de su vida futura. Pero ¿quiere decir esto que las personas que no pospusieron estos estímulos no pueden ganar en autocontrol? Por supuesto que todos podemos mejorar en nuestro autocontrol, es cuestión de perseverancia, manejo de la atención, toma de conciencia de los diálogos internos (baja tolerancia a la frustración, “no puedo aguantar sin tomármelo”, “necesito esto”, etc), modificación de esos diálogos, autoinstrucciones, relajación, técnicas respiratorias, ejercicio físico, meditación, etc. Sepa usted que hay muchos recursos a su alcance para ganar en autocontrol, solo tiene que practicar, practicar y practicar.

Cuando una persona va al médico o al psicólogo quiere mejorar su situación, su estado, y espera recursos o apoyos para poder solucionarlo, pero no un calificativo que lo derrumbe de por vida.

Todos podemos hacer una gran labor en este sentido. No vayamos por la vida poniendo calificaciones o descalificaciones a los maravillosos seres que somos y les aseguro que ganaremos todos en una gran paz  interna que nos permitirá llevar muy bien nuestra vida y la empresa a la que estamos llamados, aportando nuestro granito de arena: UN MUNDO MEJOR. Este es el granito que le pido aporte a su día a día, DEJE LAS ETIQUETAS.

Espero le haya sido de ayuda.

Un fuerte abrazo.


Juan Fernández Quesada.