lunes, 8 de julio de 2030

WELCOME - BIENVENIDOS


¡Bienvenido a la Asociación Dones y Talentos de León!

El objetivo general de nuestra asociación es ayudar a todas las personas que la componen en el descubrimiento de quiénes son, así como de sus habilidades, capacidades, competencias, cualidades y aptitudes; y hacerlas congruentes con una actitud positiva ante la vida de entrega para reconocer su abundancia y su aportación al establecimiento de una sociedad en armonía, paz, felicidad y amor. Trasladar este proceso de forma altruista al medio social en el que se desenvuelven sus componentes. Fomentar este intercambio con asociaciones nacionales e internacionales de similar orientación. Promover el respeto a las personas de cualquier nivel socioeconómico, cultural, sexo, idioma, religión, raza, color, opinión política, sin distinción de la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa la persona. Promover el respeto por el medio ambiente. Fomentar el derecho a la vida, la libertad y la seguridad de las personas.

Con el lema: “Nadie crece más que aquel que impulsa a otros en su crecimiento”, y sustentados en las enseñanzas que nos aporta Un Curso de Milagros (UCDM), queremos, mediante cursos, reuniones, tertulias, charlas, conferencias, talleres, seminarios, puestas en común, cineforum, discoforum, etc., en las que el aprendizaje continuo y colaborativo sea su principal recurso, servir de vehículo social de intercambio y de solidaridad a todas aquellas personas que tratan de descubrirse, viéndose en los demás.

Hemos logrado en poco tiempo hacer una pequeña familia de asociados, con motivación para seguir creciendo, sin cerrar nunca las puertas a quienes no desean estar asociados y con actitud de entrega.

El importe para ser socio es de 5 euros mensuales, para poder cubrir los gastos de diversos materiales que usamos para las actividades. También se recuerda que el mínimo de tiempo asociado son tres meses y que los asociados si no van a continuar deberán comunicarlo a la Directiva antes del inicio del mes de cobros, de otra manera deberá abonar la cuota del siguiente mes en cuanto pasen los 5 primeros días.


Mediante negociación con diversas entidades, corredurías de seguros, tiendas, agencias de viajes, talleres, comercios, conseguimos descuentos para los asociados que serán expuestos en la página en su apartado correspondiente (ENLACES).

Los asociados también obtienen descuentos en tratamientos de profesionales de terapias alternativas y a través de los enlaces pertinentes en esta página, la descarga de toda la información de los cursos, talleres, etc., llevados a cabo, y otros ejercicios e informaciones (SE ENVÍA POR CORREO ELECTRÓNICO A LOS ASOCIADOS).


En la página también se comunican las fechas y lugares de los diferentes eventos (REUNIONES, FECHAS Y LUGARES).

Se encuentra siempre a disposición de los asociados el estado de las cuentas y, de forma periódica, se les trasladará la información al respecto. Se harán dos asambleas generales en el año para tratar cuantos asuntos sean de interés de los asociados y, anualmente se revisará el equipo directivo.

En la página tienes una zona de consultas donde serás contestado lo antes posible.
Te agradeceríamos dieses a conocer nuestro blog y gracias de antemano por tu visita.

Un fuerte abrazo.


El Equipo Directivo

·       PRESIDENCIA: JUAN FERNÁNDEZ QUESADA
·       VICEPRESIDENCIA: MARÍA DEL MAR VIEIRA JUAN
·       SECRETARÍA: ÁNGELES MARNE CABEZAS
·       VOCALÍA DE ECONOMÍA: CANDELAS VILLACORTA CABALLERO
·    VOCALÍA DE PROGRAMACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE EVENTOS Y ACTIVIDADES: OLVIDO ALÁEZ ESPADAS
    

sábado, 14 de septiembre de 2019

COMO LA VIDA MISMA: CUÑAAAAO



Hasta hace poco tiempo se llamaba “cuñadismo” al favoritismo hacia los familiares, pero desde hace algunos años se aplica el término a la tendencia a opinar sobre cualquier asunto, queriendo aparentar ser más listo que los demás, lo cual no tiene tanto que ver con los hermanos políticos como con una actitud ante las relaciones sociales, más general de lo que parece, que se extiende a hombres y mujeres, fuera o dentro de la familia.

Ya dice la sabiduría popular que “el que mucho habla, mucho yerra”. Así que si uno cree saber de todo, lo más probable es que por su boca acaben saliendo muchas tonterías. Si te descubres revelando que eres la principal fuente de información veraz sobre todas las conspiraciones y cotilleos, que estás al día de todas las tendencias sociales, artísticas y de pensamiento, y que tienes la solución fácil para resolver todos los problemas del universo… solo te puedo decir una cosa: cuñaaao (con acento de “El Risitas” de Quintero).

Y todos lo somos un poco.

No creo que haya una única forma correcta de pensar o actuar, pero si además el experto en todas las cuestiones es la misma persona, me hace sospechar que lo finge, o que vive en una fantasía en la que ha sido nombrado uno de los siete sabios de Grecia (y desgraciadamente han fallecido los otros seis…).

Y si tenemos que recurrir a los gritos, mofas o descalificaciones para imponer la opinión propia, pienso que no debemos estar muy seguros de la certeza indiscutible de nuestros argumentos. Uno acaba perdiendo incluso la parte de razón que tenga si le fallan las formas.

No sé si sólo me ha pasado a mí, aunque sospecho que no, que he defendido con ardor una postura y me he empeñado en que determinado asunto era de una manera… para luego comprobar que era erróneo, algunas veces en temas tan tontos como si la marca blanca de cosméticos de Mercadona era “Deliplus” o “Deliphus”. ¡Y qué más dará! Pero a veces parece que nos fuera la vida en “ganar” una discusión. En el fondo, “tener razón” no es tan importante, si nos separa de los demás. Y si uno se cierra a otras visiones limita su perspectiva y no se enriquece con el diálogo, porque en lugar de escuchar ya está pensando en cuál va ser su respuesta cuando el otro termine de hablar.

Parece que “pone” quedar por encima en una discusión, como si realmente fuera un mérito, cuando lo más provechoso sería haber aprendido algo nuevo sobre algún tema, sobre los demás o incluso sobre uno mismo, porque nuestra forma de reaccionar puede indicarnos que tenemos algún problema sin resolver en nuestro interior. La humildad no consiste en hacerse de menos o renunciar al propio criterio, sino en admitir que hay otras formas de ver la realidad que no tienen por qué ser peores que la nuestra. En ese sentido decía Sócrates “el orgullo divide a los hombre, la humildad los une”.

No nos hace sabios que nos den la razón, sino buscar la verdad con sinceridad, venga de donde venga, incluso si procede de alguien al que despreciamos. En el mismo momento en que uno considera que no puede mejorar ni aprender se sitúa en el camino de la ignorancia y el error, sin importar los conocimientos adquiridos con anterioridad, que a veces sólo sirven para hacer más patentes nuestro orgullo, nuestra soberbia o nuestra vanidad. Así que procuremos ser únicamente cuñados o cuñadas de los cónyuges de nuestros hermanos o hermanas de sangre o por matrimonio, sin pretensiones de convertirnos en un ejemplo de cuñado universal.

Ana Cristina López Viñuela

jueves, 12 de septiembre de 2019

EL RINCÓN DE INMA: HAZ DE CADA MAÑANA UNA MAÑANA PERFECTA



Aquella mañana la taza de café se enfrió entre sus manos, su mirada estaba perdida en un punto entre el infinito y la nada, no conseguía concentrarse.
Su mente volaba a miles de kilómetros, no respondía a sus intentos de volver a la realidad.

Aquella mañana algo iba mal, los pájaros no habían acudido a su ventana como otros días a despertarla con sus cantos, se le habían quemado las tostadas y en en el frutero sólo quedaba una arrugada naranja, insuficiente para un zumo, suficiente para sumirla en oscuros pensamientos de carencia.

Aquella mañana el repartidor de publicidad aporreó su timbre, con insistencia, sin pausa, un segundo, dos, tres… ¡basta! su cabeza no podía más.

Aquella mañana cerró los ojos, respiró lento, profundo, inspiró, espiró, los ruidos parecieron alejarse como el cielo después de una tormenta su mente se despejó, el ritmo de sus latidos se acompasó y entonces escuchó el alegre canto de los pájaros… ¡si, siempre habían estado ahí!

Aquella mañana todo había sido perfecto, solo que ella tardó un poco más en darse cuenta.

INMA REYERO DE BENITO

jueves, 5 de septiembre de 2019

EL RINCÓN DE INMA: QUIZÁ CUALQUIER TIEMPO PASADO FUE MEJOR



En una película siempre tendría el papel de galán, de sonrisa abierta y carcajada fácil, educado, amable, maneja la ironía con destreza, sólo alguien así puede presumir seriamente de estar "mal rematado".

Un puzzle de fotos reviste las paredes, de diferentes tamaños, en color, en blanco y negro, todo encaja, es la misma vida pasando con la cadencia de un reloj de arena…

Está rodeado de música, recuerdos, recuerdos… tantos, que seguro le ayudaron a remendar su corazón cuando parecía que se iba a partir en mil pedazos.

Cuando la vida pesa un poco parece dormido pero sólo la sueña, escucha de nuevo su voz, le regala margaritas, pasean, se entienden con una mirada, después vuelve a la realidad sabiendo que rendirse no es una opción.

Es bonito conocer a personas que no pasan por este mundo trivialmente si no que van dejando huellas que las convierten en inevitables y nos demuestran que cuando se conserva el alma joven la edad sólo está en el DNI.

Me alejo con nostalgia pensando que quizá cualquier tiempo pasado fue mejor.


 INMA REYERO DE BENITO

miércoles, 4 de septiembre de 2019

COMO LA VIDA MISMA: “MI” ROSA



Tras una larga temporada de descuido el jardín lucía asilvestrado y el año pasado decidimos plantar dos rosales. Pasé todo el invierno sufriendo, confiando en que las heladas y la nieve no acabaran con ellos, y cuando llegamos al pueblo este verano, lo primero que hice fue comprobar el estado de los rosales. Había un único capullo y además cerrado. Cada mañana saltaba de la cama para asomarme al balcón y comprobar si ya había florecido. Y un buen día así fue. Y creció y se convirtió en una espléndida rosa, de un delicado color naranja y un agradable aroma. Solitaria y excepcional.

Comprendí mejor al Principito, cuando llegó a un jardín cuajado de rosas y descubrió que existían muchas otras de su especie, además de la que había en su planeta. Aunque al principio se decepcionó porque: “Me creía rico con un una flor única y resulta que no tengo más que una rosa ordinaria”, después de su experiencia con la domesticación del zorro les pudo decir a las otras rosas: “No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros. Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo”. 

Y continuó: “Cualquiera que la vea podrá creer indudablemente que mi rosa es igual a cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas) y es a ella a la que he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin”.

Siguiendo esta línea de pensamiento, no amamos a las personas en la medida de lo que “merecen” de acuerdo a sus características o a su comportamiento, sino por lo que hemos puesto de nosotros en la relación. Y ellas se saben especiales porque las tratamos con mimo. La calidad de un vínculo no procede, por consiguiente, de cómo “se porte” el otro, sino de la generosidad, el cariño y la confianza que yo deposite en él o ella, de que le considere digno de toda mi atención y afecto. Y de esos sentimientos amorosos nacería mi propia “felicidad” o “realización personal”, con independencia de si son o no correspondidos.

No hablaríamos entonces de “mi” rosa”, “mi” pareja, “mi” hijo, “mi” amigo… en el sentido de “posesión”, sino de “pertenencia”. No es que yo tenga derechos sobre ellos, sino que forman parte de mí y no puedo sino tenerlos presentes, sea cual sea su forma de ser o actuar, sin condicionar mi afecto a su respuesta a mis expectativas. Porque no se trata de “controlar”, ni de “dominar” al otro, sino de “compartir” con libertad, de formar parte de su vida porque así lo deseemos los dos.

No digo como Umberto Eco que la rosa prístina se halle en su nombre, ni creo como Platón que se encuentre en el mundo de las ideas, sino que vive el corazón de quien la ama, en la mirada profunda, omnicomprensiva, de quien la contempla con una devoción que trasciende las apariencias, el tiempo o la propia existencia para adentrarse en el misterio sagrado de su ser.

Ana Cristina López Viñuela

jueves, 29 de agosto de 2019

EL RINCÓN DE INMA: CONFÍA




Desde hace un tiempo mi salud física y emocional ha mejorado de manera notable, varias personas que están pasando por una mala racha al darse cuenta me preguntaban que cómo lo hago, yo les decía que porque quiero vivir y ser feliz, entonces me respondían que ellas también querían lo mismo y me dejaban sin argumentos, sentía no saber ayudarlas más.

Este verano una amiga me recomendó para un trabajo, cuatro horas de lunes a viernes, algo impensable para mí hace unos meses, mi cabeza dijo que no, por supuesto, pero hace tiempo que me dí cuenta que yo no soy mis pensamientos y me apetecía intentarlo.

Eran muchos factores, hacerlo bien, no fallar, que no empeorara mi salud, el dinero que nunca viene mal…

Mi cuerpo se paralizó al compás de mi pensamiento recurrente: no puedes, no puedes…

Entonces lo hablé con un amigo y me dijo: tú tranquila, lo vas a hacer genial, es rutina, márcate unos hábitos, tú puedes. Estaba convencido, no había ninguna duda en sus palabras, me sorprendió.

Llegué a casa dándole vueltas a nuestra conversación, busqué una frase, la puse en mi pared: " el hombre más experto del mundo también un día fue aprendiz" (todavía no he caído en las garras del lenguaje inclusivo así que me sentía plenamente identificada), iba a ser la mejor aprendiz en mi nuevo trabajo, estaba decidido.

 Puse un par de alarmas porque madrugar todavía no está entre mis fortalezas, me marqué un horario de descanso, dividí el mes en semanas para tener metas a corto plazo y acepté con mi mejor sonrisa… bueno, vale… también pasé por la farmacia y compré una caja de espidifen por si tanto optimismo fallaba.

Me ha costado madrugar algunos días, otros el tiempo no pasaba, varias mañanas han sido estupendas,  ya puedo decir que lo he conseguido, que el esfuerzo tiene recompensa y que siempre merece la pena intentarlo.

Esta situación me ha hecho pensar lo importante que es la confianza, confía cuando te digan algo que puede ser bueno para tí si es que realmente quieres un cambio, no tengas un problema para cada solución, prueba, no tienes mucho que perder, confía en la gente, confía en la vida y sobre todo ¡confía en tí!

INMA REYERO DE BENITO

lunes, 26 de agosto de 2019

COMO LA VIDA MISMA: ZOSTERTERAPIA

Resultado de imagen de herpes zoster

Me hago la ilusión de que me habéis echado de menos estas últimas semanas que no he podido escribir en el blog porque un herpes zoster me ha dejado fuera de juego. Lo llaman culebrilla, pero casi podría competir con el famoso Culebrón de La Vid de Gordón, mi pueblo, porque exige un oneroso peaje para poder seguir adelante. Y aquí no hay más héroes legendarios que la brivudina y el aciclovir, mucho menos románticos que San Lorenzo y sus hermanos.

A pesar de los dolores, de tener que prescindir de la subida a la ermita el 10 de agosto, de que nos hayan puesto falta a Gerardo y a mí en las fiestas de San Roque en Portilla y de Quintanilla en Riaño, de la ausencia en las reuniones familiares y, sobre todo, de tener que renunciar al viaje por Alsacia, Selva Negra, Luxemburgo y el Rhin, después de haberlo pagado (recordad contratar siempre el seguro de cancelación, que nunca se sabe la que se puede preparar en un momento)… Pues pese a todo esto, me siento tremendamente afortunada.

Cuando estaba acurrucada en la cama, vulnerable y dolorida, no dejaba de pensar en mi suerte, pese a que a veces me sentía fatal y con más ganas de llorar que de reír. Cuánta gente hay en el mundo que tiene que pasar por lo mismo, o por cosas peores, y no disponen de atención sanitaria y medicinas, ni pueden permitirse descansar, ni cuentan con familia y amigos que se interesen por su bienestar, como yo, y tienen que padecer en soledad. No todo el mundo tiene quien le atienda, le mime, le soporte cuando uno no se aguanta a sí mismo…

Incluso tiene ventajas esa situación. He podido releer los cinco voluminosos  “tochos” de Canción de hielo y fuego, olvidando con las peripecias de los personajes de Juego de Tronos mis propias “desgracias”. He tenido tiempo para escuchar música, meditar, ver películas y series… Pero, sobre todo, para encontrarme conmigo misma y para cultivar mi relación de pareja. Parece mentira, pero esta enfermedad ha sido como una extraña “luna de miel”, a niveles más profundos y con sentimientos más reales y aquilatados, porque el dolor y la compasión pueden ser un punto de encuentro maravilloso.
Aunque no es lo mismo, me he sentido también ilusionada preparando el viaje que ahora realizará mi marido en solitario: es hermoso conocer otros horizontes valiéndome de sus sentidos. Tal vez incluso aprenda más sobre él y sobre mí. Y nos una el compartir la experiencia.

Siento que la vida me ha hecho un regalo, aunque me esté resultando un poco costoso. Uno no valora su salud hasta que la pierde, ni se da cuenta muchas veces de que es un privilegiado hasta que no atraviesa un momento difícil. De vez en cuando es bueno pararse y saborear lo que se tiene y, si uno no lo hace voluntariamente, ya se encarga la realidad de obligarte. Pienso que la mejor terapia para cualquier contratiempo o dolencia es saber darle la vuelta al tapiz y dejar de fijarse en los nudos, para admirar la armoniosa obra de arte que hay del otro lado, porque todo lo que nos sucede tiene su razón de ser, aunque en el momento no lo percibamos así. Y ver el lado bueno de las cosas es la mejor energía para superar con optimismo cualquier obstáculo que se nos  presente.

Ana Cristina López Viñuela

jueves, 22 de agosto de 2019

EL RINCÓN DE INMA: WINNIE




Cuando cumplió los cuarenta su hija pequeña pensó que llevaba mucho tiempo sola y le regaló un peluche, blando, tierno, suave, es "caricioso" como tú mamá, decía ella con esa palabra que nadie más se podría haber inventado.


¿Te gusta, mamá? ¿Te gusta? Sus bracitos estirados acercándole el oso es de esas imágenes que espera no olvidar nunca, no habían tenido una vida sencilla pero instantes como este lo compensaban todo.


Desde entonces Winnie forma parte de su vida, comparten confidencias, es su cobijo en las noches frías, seca sus lágrimas, en ocasiones saca su lado más travieso y desaparece pero siempre vuelve de sus aventuras dispuesto a recibir un abrazo.

Sus ojos brillan como el día que se conocieron, no protesta si algún día con las prisas le queda una pata atrapada entre los cojines, ya no es tan suave, ni tan mullido, hasta parece un poco tullido, lo que sigue siendo es el compañero perfecto, ese que llegó por sorpresa como llegan las mejores cosas de la vida, ese que llegó cuando aún no sabía que se necesitaban.

INMA REYERO DE BENITO